sábado, 29 de mayo de 2010

Fue justo al verte partir.
El gusano empezó a hacer de las suyas.
Heme aquí.
¡Qué hermoso te hizo Dios!
Y pensé:
¿Estaré haciendo bien al dejarte ir?
Al tomar LA desición de dejarte.
De saber de cierto, que no eres tú el niño de mis ojos.

De alguna manera ya no eres de quien tuve qué huir.
Cuánta presencia tienes,
Qué porte,
Qué pulcro,
Qué bello eres, sin duda.

¿Será que esto es lo que yo busco?

Ehmmm
Tendré qué ver cómo fluyen las cosas.
No quisiera causarte mal,
ni causarmelo,
ni negarte oportunidades,
que ciertamente te pertenecen,
pero tengo qué saber dónde quedo yo;
Pasiencia querido,
Pasiencia.

¿Y yo?



Help!

No hay comentarios: